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EL QUE NO TENIM GANES DE FER

Tubabaja se largó (Nori, Paolo)

Avui m'agradaria citar dos frgaments d'un llibre que em vaig trobar pel carrer i que trobo genial:

El títol i l'autor estan citats al títol d'aquest artícle (i no cal que aneu corrent a les llibreries, perquè crec que costa de trobar, potser m'equivoco.. de totes maneres si algun dia cau a les vostres mans i us agrada la literatura de l'absurd us el recomano ferventment).

El primer tros es troba a la pàgina 23 i diu el següent: "Cuando vas al cine te passan dos coasa. La primera es que después te hacen preguntas: ¿Has visto la película A? Sí, debes decir. ¿Te ha gustado?, te preguntan. No, debes decir. Vamos, te dicen. Bueno, les dices. A mi me ha gustado, te dicen. Pero vamos, debes decir. Sí, te dicen. Muy bonita, te dicen. Entonces tú debes preguntar: ¿Has visto la película B? No, te dicen. ¿No?, debes decir. No, te dicen, me la he perdido. Lástima, debes decir. Luego te preguntan: ¿Te ha gustado la película C? Sí, debes decir. ¿Sí?, perguntan. No, perdona, debes decir. Ah, te dicen."

El segon que és més llarg, però no per això més important es troba entre la pàgina 57 i la pàgina 58 i diu així: "Por ejemplo, la hipótesis de que a mí mientras voy a la presentación de mi novela en la librería más importante de la provincia, con todos los periodistas acreditados, y también alguno no acreditado... Si mientras voy de camino a esa presentación, decía, me cae en la cabeza una piedra, por ejemplo, una piedra que sería un ladrillo que cae de una casa en ruinas, deteriorada, por ejemplo, por un terremoto que puidera tener lugar de aquí a enero, porque mi novela debería salir en enero... Y si, pongamos, habí fondos para restaurar esa casa, pero por un retraso buracrático aún no han empezado las obras, ni siquiera los trabajos de protección necesarios para evitar el riesgo de daños personales, daños provocados pero accidentes fortiuitos como, por ejemplo, la caída de un ladrillo. Si mientras voy de camino a la presentación, decía, a mí me cae en la cabeza el ladrillo, y si por casualidad yo no quiero saber nada de ambulatorios, porque para mí es demasiado importante la presentación con todos los periodistas acreditados, y también los no acreditados; y si por ejemplo llego a la presentación no en plena posesión de mis facultades mentales y sin mi habitual vena dialéctica, que me permitiría, en condiciones normales, quedar bien y determinar el éxito de mi novela apenas impresa en un número impreciso de ejemplares por un editor de Ravena; si por casualidad, decía, llego a esa presentación con las funciones mentales convulsionadas, de modo que mi cerebro capte directamente en el subconciente, pasando por alto todo el amasijo de filtros inhibidores, proque en mí debe de haber una masa bastante consistente, y en consequencia empiezo a constestar a todas las preguntas con la misma resupesta, que sería: Sí, sí, cierto, cierto; he publicado una novela. Y los periodistas, que no saben nada del incidiente que acaba de ocurrirme, porque yo, en los lavabos de un bar, he tratado por todos los medios de ocultar las señales de la imprevista colisión entre el ladrillo y yo, y lo he conseguido; si los periodistas, decía, deciden que soy un pobre demente y que es mejor no decirles nada a sus lectores de esa tarde perdida haciendo preguntas a uno que sólo repite que acaba de publicar un libro, y se van todos dejándome solo, no antes, sin embargo, de que el más paciente de ellos intente establecer algún contacto conmigo, diciéndome en tono comprensivo: Sabemos que has publicado un libro, dinos algo más. Aunque luego renuncie, después de oírme replicar: Sí, sí, cierto, cierto; he publicado un libro. Si todos los periodistas se fueran dejándome solo con mi derrota, como se dice en las canciones, y con la tumefacción que me ha provocado el susodicho ladrillo, y dicidieran de común acuerdo no mencionar mi novela, y telefonearan a sus colegas de las ciudades cercanas y lejanas y les pidierans que no hablasen de la publicación de mi libro, y sus colegas accedieran y les aseguraran que nadie hablaría de la publicación de mi libro, de mi pobre libro, y luego mantuvieran la palabra y no hablasen de la publicación de mi libro...En resumidas cuentas, para no alargarme, si por una de esas desgraciadas e inevitables casualidades mi novela resultase un fiasco colosal, indudablemente me convertiría en la sobmra de lo que soy."

This is all...

Desitjo per a tothom una bona vetllada amb la millor companyia que exigeix el temps.

Comentaris (3)08-06-2011 13:36:03

serra_catalana73serra_catalana73 blog, 08-06-2011 14:56:11

En prou feines m'agrada llegir en castellà i a sobre que sigui absurd. La gran absurditat és llegir en castellà!

AlgúAlgú blog, 08-06-2011 15:48:36

Doncs no acabo d'estar d'acord amb això que afirmes. Penso que és igual de legitim llegir amb castellà que amb català, anglès o etíop antic. Del que es tracta és que allò que es llegeix cobri sentit i d'alguna manera, marqui un punt d'inflexió en la teva comprensió del món.

Reiix2Reiix2 blog, 08-06-2011 17:20:30

Molt ben parlat ALGÚ! Els textos son genials, però no veig el títol ni l'autor per cap lloc! :**

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